Ni recto ni
reverso, contigo me come el verso.
Me tomas y
me dejas, me acomodo y te quedas.
Tú apareces,
yo te sigo.
Llega la
mañana y ya no estás conmigo.
Tu sonrisa
cae sobre mí,
Como la
lluvia en el cristal de mi ventana.
Bosquejo una
mueca y te veo en mi mente pasear.
Retorna el insomnio
que por las noches, solo
Se invita a
pasar.
¿Es un sueño
o una realidad? Te veo en esta habitación invitándome a volar.
Esa
inocencia con la que he caído, en tus manos.
Esa inercia
que me invita a mirar tus labios.
Esa fina
mezcla que provocas, de ternura y de placer,
Puede hacer
a más de uno enloquecer.
Esa locura
que te hace única,
Esos ojos
color miel que endulzan a mi par de ojos cafés.
Esa forma
que tienes conmigo que me hace perder,
Que quiero
ser creyente, asi contigo volver a perder
la fe.
Alborotas
mis sentidos, alteras mis estados de humor y liberas mis alas.
Dentro de ti
hay tanto que mereces saber
Lo que mis
ojos son capaces de ver.
Pienso que cada
persona que por tu vida pasó,
No supo ver
todo lo que realmente sos.
Habrán
juzgado tus errores,
Habrán
festejado contigo tus triunfos.
Incluso habrás
enfrentado temores,
Pero aún así
me pregunto.
¿Alguien a
estado para ti, cuando la oscura negatividad
Te abrazó en
los minutos de soledad? Lo dudo mucho.
Permíteme tus
dudas así con ellas forjaré tu valentía,
Permíteme
darte caricias asi entiendas lo que hizo conmigo la vida.
Dame tu
pasado asi te deshagas del peso de tus hombros,
Regálame tu
presente y así disfrutar del día, las horas que resten.
Quiero
aliviarte el camino, por más corto que sea.
Quiero
enseñarme en tu reflejo, que la vida es solo esto, lo que somos y tenemos.
No importa
el tiempo, ni dónde estemos, si juntas, a la vez, observamos la luna en el
cielo.
Te envío
por día mil palomas mensajeras
Que regresan
a esta orilla con fotos tuyas pasajeras.
Me enseñas,
sin saberlo, tanto cada día,
Que aprender
contigo se ha convertido en mi mejor filosofía.
En la fina
línea de un mundo paralelo, llamado anhelos.
Te duermes
en mis brazos.
Contemplamos
la calma de la marea apasionada en pleno ocaso.
Respirarte
es tener oxígeno bajo el agua,
Que contigo
puede uno liberarse tras puertas cerradas.
Tejes una
realidad de cuentos, llena de inocencia
Con jardines
de jazmines y lavandas.
Me tomas de
la mano y caminamos, solo bastan
Las miradas
para hablarnos.
Subimos la
montaña de nuestros deseos,
Firmamos la
guerra y la paz con un par de besos.
Hay miradas
que aceleran el corazón y matan sin compasión,
Y luego está tu mirada que se cuela en mi, por cada rincón.
Convirtiéndote
en la culpable de mi inspiración.
Recorrer las
curvas de tu ser, beber el néctar de tus besos en exceso.
Creo que no
existe mejor verso que eso.
Subir la
cúspide de tus montañas, sentir la gravedad en forma de taquicardia.
Beber de la
fuente del agua de tu piel,
Donde
celebro cada noche, mis lunas de miel.
Nuestros 5
sentidos se entregaron al mar,
Ese mar de
deseo que ve al río pasar.
No importan
los días, meses o años lo que pueda durar.
Solo sé que
atesoro los minutos que tu a mi lado estas.
Contemplando
ese ligero arrebato que va descendiendo a otro ocaso,
Te cuelas en
mi espalda y susurras inquietando mi calma, “una vez más”.
Me pides que
me quede y asi seguir lo que terminamos de empezar.
Que
insaciable deseo curioso de explorar lo que el río lleva al mar,
No es
suficiente cuando hay océanos por atravesar.
Te abrazas a
mí ser desnudo cubriéndolo de seguridad.
Tus ojos
brillan, con cansancio pero llenos de felicidad.
Y aquí la
amante paciente espera por tu despertar,
Observándote
mientras duermes, como un dibujante observa el mar.
Verte no es
solo observar lo magnífico que eres, también es verme reflejada en ti.
En esa forma
de saciar mi sed en las noches desiertas,
Aunque
también les das calor a esas noches de frío inciertas.
Cierro los
ojos dándole fin a este momento lleno de creatividad.
Y el sonido
de la alarma, me avisa que he despertado a la realidad.
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